“Grité más el gol de Irak que uno de Messi”, resume entre risas Alejo Gacioppo, de 22 años, estudiante de Cine y campeón argentino de Tetris. La frase suena exagerada, pero durante el Mundial 2026 dejó de ser una excepción: un gol de Bosnia, un empate de Qatar o un Canadá-Bosnia pueden desatar festejos en facultades, oficinas y grupos de WhatsApp. El motivo no es fanatismo: es el prode.
Mundial 2026 y la salud mental en Tucumán: crece la preocupación por las apuestas online entre adolescentesLo que durante años se jugó en planillas de papel entre compañeros de trabajo o grupos de amigos hoy cabe en un celular. Plataformas como Mercado Pago o Google llevaron esa competencia a millones de personas y cambiaron la forma de seguir el Mundial. Ahora hasta el partido menos esperado tiene algo en juego.
“Apuesto desde los 17 y es como una nueva droga”: las apuestas crecen al ritmo del MundialEl Fixture 2026 de Mercado Pago reunió a millones de usuarios que intentan adivinar los resultados del Mundial. Pero las estadísticas cuentan solo una parte de la historia.
Mundial 2026: alertan por engaños online en la compra de entradas y apuestasEl fenómeno, además, está lejos de ser nuevo. El nombre “prode” viene de Pronósticos Deportivos, un juego oficial creado en 1972 que durante décadas se completó en boletas de papel. Lo que cambió fue el soporte. Hoy la planilla está en el celular y la competencia llega a millones de personas.
Uno de esos millones es Enzo Lagoria, de 25 años. En su empresa participan a través de Mundial. Fixture, una plataforma de prodes. “Estamos siempre hablando de las predicciones que hizo cada uno, de por qué eligió tal resultado”, cuenta. Desde que empezó el Mundial, el ranking del prode ocupa más lugar en la oficina que en los propios partidos. Él marcha en el puesto 45.
“Se armó un Mundial paralelo entre nosotros”. Detrás de la frase hay una historia. Alejo se anotó en el prode por FOMO -el miedo a quedarse afuera de la conversación- cuando vio que todos sus amigos comparaban pronósticos. “No apostamos plata porque le sacaría lo divertido. Además somos todos secos”, bromea.
Predicción
“Se armó un Mundial paralelo entre nosotros. Todos quieren demostrar quién sabe más de fútbol y pegarle a un resultado exacto se siente muy bien”, dice. Todavía recuerda la predicción más increíble que vio: un amigo acertó el 7-1 de Alemania sobre Curazao. “Debe haber sido la única persona del país que puso ese resultado”. Y hasta comparte su estrategia: “La papa es poner 1-1 cuando no estás seguro”.
Varios juegos
Matías Monteros, de 24 años, recién se dio cuenta de la dimensión del asunto cuando se puso a contar. Juega cinco prodes en simultáneo: dos con distintos grupos de amigos, el de Mercado Pago, el de una casa de apuestas y hasta ayudó a su mamá a armar el suyo en LA GACETA.
“No me está yendo muy bien con los resultados, pero sí me parece una dinámica interesante: competir con tus amigos para ver quién sabe más de fútbol”, explica. Para él, el prode no cambia cuántos partidos mira, porque ya sigue todo el Mundial por afición. Lo que sí cambia es la emoción extra de cada pronóstico.
Hace unos días estaba en la facultad viendo Canadá-Bosnia cuando Canadá metió un gol y todo el merendero -lleno de argentinos- explotó en festejo. “No me lo esperaba, fue gracioso”, recuerda. Para Matías, ahí está parte de la gracia del juego. “Muchas veces lo que uno cree que va a pasar no termina pasando”, dice y suma: “Hay mucho de azar”.
Federico Levi, de 21 años, se sumó por curiosidad cuando vio que todo su entorno participaba. Reconoce que el prode lo llevó a mirar partidos que antes ni hubiese prendido la tele para ver. “Ahora también la vio por otros países. Me pasa mucho con las selecciones de Latinoamérica”, cuenta.
Micaela Valdez, de 24 años, tiene un método propio: “Miro quién tiene pinta de ganar y apuesto por ese resultado”. Al principio consultaba a un amigo que sabía de fútbol. Después empezó a confiar en su intuición. “Digo ah, no, yo sí sé”, dice entre risas. Se sumó al prode de Mercado Pago porque era gratis y, desde entonces, incorporó un nuevo hábito. “Ahora entro todos los días para ver si le pegué a alguno”, reveló.
Cuando termine el Mundial habrá un campeón en la cancha y otro en cada grupo de prodes. Hasta entonces, Irak, Bosnia o Qatar seguirán teniendo hinchas inesperados. En el Mundial, a veces un gol vale una clasificación. Otras veces, apenas sirve para ganarle a un amigo en el prode.